Crisis y compraventa de farmacias

La crisis económica, las medidas de contención del gasto farmacéutico y un sistema crediticio menos expansivo han afectado de forma negativa a las transmisiones de farmacias.
Manuel Botella, Director general de Bancofar .CF Noviembre de 2010.


La adquisición de una requiere una fuerte inversión. El adquirente debe aportar recursos propios y prestar garantías para la obtención de un crédito millonario. A menudo, no sólo compromete su propio patrimonio, sino también el de sus familiares más próximos, que deben actuar como hipotecantes o avalistas. El plazo de recuperación de la inversión es largo y la amortización de los préstamos y créditos puede durar 20 ó 30 años. Para hacer frente al reembolso de estas operaciones es preciso destinar una parte muy importante de los ingresos de la farmacia, durante mucho tiempo. En definitiva, se necesitan grandes dosis de confianza en el futuro para acometer un proyecto de estas características.

Si la fe del farmacéutico ha de ser inquebrantable, no menor es la apuesta de la entidad de crédito. Las cifras que se manejan en las compraventas de farmacias no son frecuentes en financiaciones a empresarios individuales. El pago de los créditos descansa en la capacidad de la farmacia para generar ingresos un largo periodo. En gran medida, la garantía de la operación reside en el valor futuro de la farmacia, condicionado por la regulación y las actuaciones de las autoridades sanitarias.

Durante los años anteriores a la crisis, la rentabilidad y la estabilidad de la farmacia animó a muchos farmacéuticos, la demanda se disparó y la relación precio de la farmacia/ventas anuales se situó en máximos. La buena imagen de la farmacia y su excelente calificación desde el punto de vista del riesgo crediticio hizo que los bancos y cajas proporcionaran financiación abundante y el número de transmisiones creció rápidamente.

La crisis económica ha modificado profundamente las expectativas, ha elevado la incertidumbre y ha disminuido la confianza de los compradores. También ha introducido una visión más pesimista en los propietarios, que han puesto a la venta un mayor número de farmacias. Esta diferente proporción entre demanda y oferta ha presionado a la baja los precios y ha alargado el plazo para realizar la transacción, ante la resistencia de los vendedores a reducir el precio y la menor rentabilidad de la farmacia.

La crisis ha generado también astronómicos déficits públicos, que han obligado a todos los países a adoptar drásticas medidas de contención del gasto público. Los RD 4/2010 y 8/2010 han tenido un fuerte impacto en la economía de la farmacia. En particular, para todos los farmacéuticos que han adquirido su farmacia en los últimos años y hacen frente a un alto endeudamiento. Es preciso recordar que un recorte de ingresos del 5 por ciento,si se mantienen los costes, puede suponer una disminución de beneficios del 25 por ciento y un descenso del excedente de la farmacia, después del reembolso de créditos, del 50 por ciento.
Este duro golpe ha reducido la rentabilidad esperada de la farmacia y ha modificado los niveles y porcentajes de inversión necesarios para afrontar con las debidas garantías muchos proyectos de compra de farmacias.

El tercer elemento que hemos considerado al principio de este artículo es el cambio de situación que ha experimentado el sistema crediticio durante la crisis. La inestabilidad financiera ha hecho que las entidades de crédito se encuentren con mayores dificultades para acceder a los mercados mayoristas. La morosidad se ha elevado en particulares y en empresas. Los bancos y cajas han tenido que adoptar criterios de riesgos más exigentes. El futuro de la farmacia es menos prometedor y el valor de la garantía disminuye. En consecuencia, el farmacéutico encuentra mayores dificultades para obtener financiación.

No obstante, Bancofar,como banco especializado en el sector, continúa apostando por la positiva evolución del mismo y manteniendo su política de financiación de las operaciones de compraventa, aunque, como es lógico, adaptada a las nuevas circunstancias de los mercados.

¿Estamos ante un cambio estructural en el mercado de compraventas de oficinas de farmacia? ¿Se recuperará la actividad anterior? Para contestar a estas preguntas debemos tener en cuenta que la paralización se debe a un cambio de circunstancias que el mercado todavía no ha digerido. La asimilación de las nuevas reglas de juego y el ajuste en el precio volverá a hacer que se encuentren la oferta y la demanda y se alcance un nuevo equilibrio, si bien no es fácil pensar que veamos próximamente el nivel de transacciones del año 2007.