Convenio colectivo: sepa qué hacer para aplicarlo correctamente

Correo Farmacéutico responde en un análisis a las dudas más relevantes sobre el convenio 2007-2010, ahora recuperado: es obligatorio, es un derecho que el trabajador pueden reclamar en tribunales y afecta, con carácter retroactivo, a todo el que haya trabajado desde 2007, siga en activo o no, sin revisiones salariales. Beatriz García Suárez.
Desde el pasado 18 de octubre, fecha en la que sindicatos y patronales firmaron el convenio colectivo de los trabajadores de farmacia para 2007-2010 los teléfonos de las asesorías jurídicas no han parado de sonar. Auxiliares, adjuntos y titulares reclaman en masa información que, según apuntan a CF los expertos consultados, resuelva sus dudas sobre cómo les afecta la actualización del convenio.

Aunque la verdadera hoja de ruta de cómo actuar será el convenio cuando se publique en el Boletín Oficial del Estado, sí se pueden resolver las dudas más comunes como que el convenio es de obligado cumplimiento; es un derecho de los trabajadores y, por tanto, pueden reclamar ante los tribunales y se hace extensivo a todos los que, estén en activo o no, hayan trabajado entre 2007 y 2010 sin actualizaciones.

UN MES PARA HACER NÚMEROS
Luis de Luis, de la Unión de Trabajadores de Farmacia, considera que el convenio encontrará una aceptación generalizada, ya que «el porcentaje de farmacias que ha dejado de pagar desde 2006 es menor». Según los datos avanzados la semana pasada por CF, cerca de un 15 por ciento no habría revisado salarios frente a un 75 que lo habría hecho parcialmente. Hace hincapié en que «no se debe mezclar la obligación de pagar los atrasos con los problemas económicos que afectan a las boticas». Eva Illera, de Asefarma, reconoce que «no es habitual» el retraso sufrido por el sector en la actualización del texto y, además, llega en un momento difícil «porque la rentabilidad en 2006 no era la misma que la de ahora».

La previsión es que el texto conserve el plazo de un mes fijado por el anterior convenio -el anulado por la Audiencia Nacional- para hacer efectivos los pagos. Según apuntan los asesores, el plazo se queda quizás «corto» y «falto de flexibilidad» para que las farmacias obtengan líquido con el que pagar los atrasos. María González, de Bancofar, destaca que desde las entidades financieras «se ofrecen créditos personales para hacer frente a estas revisiones».

A lo que sí obliga, como afirma Eduardo Alemany, de Ernst & Young, es a que las boticas hagan acopio de paciencia, ya que les tocará «revisar los libros de contabilidad y la documentación de todos estos años» para comparar sus salarios con las tablas de mínimos que establece el nuevo convenio, las nueva tablas de horas extraordinarias, las guardias, etc.