Miembros de la Orden de Farmacéuticos de Portugal y del Colegio de Farmacéuticos de Madrid (COFM) mantuvieron la semana pasada una reunión en Lisboa en la que, entre otros aspectos, analizaron la situación de los medicamentos publicitarios a raíz de la liberalización iniciada en el país vecino. Según explicaron los representantes portugueses, tras la apertura del canal de venta de estos medicamentos a otros establecimientos además de las farmacias no sólo no se ha reducido el precio de los mismos, sino que se ha producido un incremento de un 10 por ciento en el precio de venta de laboratorio (PVL) en menos de un año.
Desde agosto de 2005 se han abierto un total de 160 nuevos establecimientos (parafarmacias, tiendas de cosméticos o secciones en grandes superficies). No obstante, José Aranda da Silva, presidente de la Orden de Farmacéuticos de Portugal, indicó a los representantes madrileños que esto no se ha traducido en una mayor accesibilidad de los ciudadanos a los fármacos, ya que las nuevas tiendas se han situado próximas a las farmacias ya existentes. Da Silva explicó esta decisión como un intento de restar cuota de mercado a las oficinas de farmacia. Asimismo, señaló que su organización ha podido comprobar que algunos de los nuevos locales han comenzado a cerrar por falta de rentabilidad.
La reunión mantenida en Lisboa se enmarca dentro de las visitas a diversos países que ha iniciado Alberto García Romero, presidente del COFM, tras su toma de posesión. La conclusión que extrae este representante colegial es que no se ha logrado «que la venta de medicamentos publicitarios fuera de la farmacia resuelva ningún papel económico».
Por lo tanto, no se han conseguido dos de los principales objetivos de la desregulación: la proximidad al ciudadano y la mejora de precios. Por eso, y teniendo en cuenta la situación actual, con un dictamen motivado de la Comisión Europa que cuestiona el sistema español, García Romero considera que «es Europa la que tiene que aprender del modelo asistencial español, que es modélico». En este sentido, el presidente del COFM recordó que se trata de uno de los sectores que menos quejas recibe por parte de los usuarios y que se caracteriza por su plena accesibilidad.
En los próximos meses se podrían producir algunos cambios significativos en Portugal. Los representantes de los farmacéuticos están negociando con el Gobierno luso un acuerdo que mejoraría la accesibilidad de las oficinas de farmacia. En concreto, se estudia que la distancia entre establecimientos se fije en 350 metros y que se contemple una población de 3.500 habitantes por cada farmacia. Estas modificaciones en la planificación, que para Portugal supondrían una mejora considerable, aún quedan lejos de los 250 metros entre locales y los 2.100 habitantes por oficina de farmacia de Madrid.
El acuerdo que se está negociando actualmente con la Administración portuguesa incluye también un conjunto de cuestiones relacionadas, entre otros aspectos, con la propiedad, las funciones del director técnico, la política de precios o los descuentos que se pueden efectuar. (El Global)
