El TC admite un recurso contra el recorte de beneficios de las farmacias

El Tribunal Constitucional admitió ayer a trámite la cuestión de inconstitucionalidad planteada por un Juzgado de Las Palmas de Gran Canaria en relación con el Real Decreto Ley 5/2000 de 23 de junio de medidas urgentes de contención del gasto farmacéutico público y de racionalidad del uso de los medicamentos, al considerar que vulnera tres artículos de la Constitución. La norma impone a las farmacias una contribución de un determinado tanto por ciento según las ventas.
En concreto, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Las Palmas de Gran Canarias cree que la citada norma no respeta el artículo 14 de la Constitución relativo a la igualdad de todos españoles, sin discriminación alguna; así como el artículo 31 referente a que «todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio».

Una buena noticia. Asimismo, entiende que va en contra del artículo 86.1 que precisa que «en caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos».

Por su parte, la presidenta de la Federación Española de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Isabel Vallejo, señaló ayer que la admisión a trámite «es una buena noticia para la farmacia», ya que supone que el Constitucional también ve que puede haber indicios de inconstitucionalidad y estudiará y analizará detenidamente el Real Decreto.

En su opinión, a pesar de que la Administración defiende que se trata de un decreto de márgenes, los farmacéuticos opinan que «es una doble imposición cuando no puede haber un doble impuesto, ya tendrían que ser uniformes para todo tipo de actividades». Además, «ha supuesto un importante deterioro económico para las farmacias, ya que han generado grandes contribuciones económicas al sistema nacional de salud», indicó.