El Gobierno portugués anuncia que próximamente procederá a la liberalización de la propiedad de las oficinas de farmacia
El Gobierno portugués anuncia que próximamente procederá a la liberalización de la propiedad de las oficinas de farmacia, de manera que no sea necesario ser farmacéutico para ser titular, con el objetivo de acercar más el medicamento y la Atención Farmacéutica a los pacientes. Estas razones no convencen al sector luso, que cree que se perjudicará a la profesión y al paciente al primar los intereses comerciales sobre los sanitarios.
La farmacia en Portugal está que arde. El pasado 26 de mayo, el primer ministro luso, José Sócrates, anunció en el Parlamento la puesta en marcha de un conjunto de medidas relativas al sector que, entre otras cosas, contemplan la liberalización de la propiedad de las oficinas de farmacia. Si esta intención se hace realidad, no será necesario que el titular de una farmacia sea farmacéutico (aunque sí que deberán estar dirigidas por un profesional).
El anuncio supone un paso más dentro de la política farmacéutica que desarrolla el Gobierno portugués desde hace tiempo y carga más las tintas de las desavenencias entre los diferentes representantes del sector (Orden de los Farmacéuticos, Asociación Nacional de Farmacias y Administración). El pasado julio (ver EL GLOBAL nº 256), el Gobierno aprobó la salida de los medicamentos sin receta de las oficinas de farmacia, lo que contó con el rechazo unánime del sector. Hoy, ante las palabras del primer ministro luso y la confirmación del jefe del Gobierno, José Manuel Durao Barroso, la profesión ha vuelto a elevar la voz en contra de esta política.
